Cuando hablamos de techos curvos, de esos que miras y sin querer se te escapa un “qué bonito es esto”, lo primero que viene a la cabeza es la bóveda catalana. También conocida como volta catalana, esta técnica nació en el siglo XVII y y fue la forma en la que los albañiles lograban techos resistentes, ligeros y llenos de personalidad, usando poco material y mucha maña.
Hoy, la bóveda catalana sigue arrancando admiración, pero más en las restauraciones que en las obras nuevas. Porque, seamos sinceros: levantar una bóveda de este tipo como se hacía antes no está al alcance de cualquiera. Por eso merece la pena descubrir otras formas de conseguir ese efecto cálido y único, con soluciones como el bardo curvo o la bovedilla curva, que combinan tradición y modernidad. Y lo mejor: permiten integrar nuestras vigas pretensadas de hormigón para que el conjunto sea bonito y, sobre todo, seguro y duradero.

Salón con bóveda catalana generado con IA.
Bóveda catalana: tradición que sigue inspirando
La bóveda catalana o volta catalana es una solución que se basa en la colocación de ladrillos planos o tabiques formando un techo abovedado, sin necesidad de grandes encofrados. Con un grosor mínimo se consigue una gran resistencia, y el resultado es ese techo con forma de ola que tanto carácter da a los espacios.
Hoy, la bóveda catalana es sobre todo un elemento que se conserva y restaura. Y aunque en algunos casos se han reforzado con vigas nuevas, sustituir sus vigas originales no es fácil: hacerlo sin afectar a la bóveda requiere una intervención técnica muy precisa. Por eso, en proyectos nuevos, otras opciones permiten conseguir un forjado curvo que recuerda su estética y ofrece muchas más facilidades.
Forjado curvo con bardo curvo: la opción práctica

Si lo que quieres es un techo que recuerde al de las casas de toda la vida, pero sin complicarte con sistemas complejos, el forjado curvo con bardo curvo es una opción que merece la pena mirar de cerca. Combina la forma abovedada de siempre con materiales y técnicas que facilitan el trabajo y lo hacen mucho más rápido.
Los bardos curvos son piezas cerámicas ligeras, fáciles de manejar y colocar. Con ellos consigues ese aire cálido y tradicional que transforma cualquier espacio, apoyándose en una base sólida: nuestras vigas pretensadas de hormigón. Vigas que colocas y listo, sin sorpresas, sin demoras. Y el resultado, ya lo verás, es un techo bonito, seguro y que aporta carácter a cualquier estancia.
Este sistema ofrece varias ventajas:
✅ Se monta de forma rápida y precisa.
✅ No requiere el trabajo artesanal ni el tiempo que demanda la bóveda catalana.
✅ Mantiene la estética de los techos curvos, pero con un sistema estructural sólido y duradero.
Además, al combinar bardos curvos con nuestras vigas, el resultado es un forjado que no solo se ve bien, sino que aguanta bien. Y eso es lo que buscamos en cualquier obra: seguridad sin renunciar al diseño.

Forjado curvo con bovedilla curva: estilo rústico con soluciones actuales
Otra alternativa cada vez más utilizada es el forjado curvo con bovedilla curva. Las bovedillas son piezas huecas que, además de aligerar el peso del forjado, permiten crear esas formas que nos recuerdan a los techos de las casas antiguas.
En Previcor nuestras vigas pretensadas se convierten en la base perfecta para este tipo de forjados: rápidas de colocar, resistentes y con acabados que pueden imitar la madera si lo que buscas es un plus de calidez y estilo.
✅ Las bovedillas curvas permiten cubrir grandes superficies de forma eficiente.
✅ El montaje es sencillo para el profesional, sin grandes complicaciones.
✅ El acabado puede pintarse o dejarse visto, según el estilo del proyecto.
¿Qué elegir en tu proyecto?

Cada obra es única. Y eso lo sabes en cuanto empiezas: no hay dos proyectos iguales, ni dos clientes con las mismas necesidades. Si lo que quieres es restaurar una bóveda catalana, el trabajo será sobre todo de conservación y refuerzo. La clave está en respetar al máximo el sistema original y cuidar cada detalle para que todo siga teniendo sentido.
Pero si lo que buscas es un techo curvo para una obra nueva o una reforma, el bardo curvo y la bovedilla curva son opciones que merecen un buen vistazo. Porque te ofrecen ese aire tradicional que encaja como un guante en viviendas con alma, con la ventaja de contar con una estructura moderna, que se monta rápido, que aguanta y que, además, no te va a pedir casi mantenimiento.
Y aquí, nuestras vigas pretensadas de hormigón son la clave: porque no se trata solo de lo que se ve, sino de lo que sostiene y asegura que tu techo curvo seguirá siendo motivo de orgullo durante muchos años.
👉 Si quieres saber cómo nuestras soluciones pueden encajar en tu proyecto, cuéntanoslo en www.previcor.net. Estaremos encantados de asesorarte.
Hoy, la bóveda catalana sigue arrancando admiración, pero más en las restauraciones que en las obras nuevas. Porque, seamos sinceros: levantar una bóveda de este tipo como se hacía antes no está al alcance de cualquiera. Por eso merece la pena descubrir otras formas de conseguir ese efecto cálido y único, con soluciones como el bardo curvo o la bovedilla curva, que combinan tradición y modernidad. Y lo mejor: permiten integrar nuestras vigas pretensadas de hormigón para que el conjunto sea bonito y, sobre todo, seguro y duradero.